Contando con la presencia de algunas de las personalidades más relevantes del arte contemporáneo en nuestro país, del staff organizador del MUAC, del rector de la UNAM y de socios y patrocinadores -de los que el British Council forma parte- el 27 de mayo se inauguró la exposición del artista plástico británico hindú Anish Kapoor, “Arqueología : Biología”, que promete ser una de las exposiciones más emocionantes del año en México.

De acuerdo con Anish Kapoor -uno de los artistas más reconocidos e influyentes en el mundo del arte contemporáneo- cuando el proceso guía al artista, la obra es un descubrimiento: “sé que si me permito indagar e investigar en el proceso, éste me conduce a significados que no podría haber imaginado.” Éste es el principio rector de la exposición, donde la obra adquiere vida propia e invita al espectador a desplazarse a través del recorrido y a experimentar la plenitud y libertad de la forma en el espacio.

La exposición se titula “Arqueología : Biología” porque las obras aparecen frente al espectador como un ejercicio de descubrimiento histórico o cultural del objeto y como un estudio del interior del sujeto. Se trata de una retrospectiva no cronológica que sin embargo ofrece un amplio horizonte del trabajo de Kapoor con piezas que van de 1980 a 2015, en un recorrido en el que las diferentes obras del artista son un reflejo de su evolución artística a lo largo de los años. Consta de 23 piezas, tres de ellas grandes instalaciones que ocupan las salas 1, 2, 3 y 9 del Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC), siendo estas cuatro salas los principales núcleos temáticos de la exposición:

Sala 1: FORMA AUTO-GENERADA

Para Anish Kapoor, las obras “sólo están ahí”, es decir, aparecen frente a nuestros ojos como un proceso de descubrimiento. Esta primera sección muestra un material ampliamente utilizado por Kapoor desde finales de los años 70: el pigmento. Al carecer de una materialidad concreta, este material logra generar un efecto visual de levitación. Para reflejar una íntima parte del rojo (1981) es un ejemplo claro de esto. Conformada por cuatro esculturas rojas y una amarilla, esta obra muestra la manera en la que el acto de cubrir las piezas con pigmento borra toda huella de la mano humana, dando la impresión de que las obras se han formado por sí mismas.

Sala 2: FORMAS DE BELLEZA

Esta sección pone en tensión los ideales de pureza y precisión matemática de la forma al contrastarlos con los conceptos de lo orgánico, lo grotesco y lo escatológico, mediante una extraña armonía entre piezas que sugieren destrucción, incertidumbre y descomposición, y aquellas que son geométricas y perpetuas.

La instalación Ga Gu Ma (2011-2012), por ejemplo, está compuesta por 22 pilares de cemento creados por computadora, los cuales nos proponen un recorrido por el espacio, hablándonos del proceso excrementicio del cuerpo humano y la descomposición del orden o su transformación.

Sala 3: TIEMPO

“Tiempo” es la tercera sección, y está ocupada enteramente por Al borde del mundo (1998), una enorme cúpula roja que flota sobre nosotros a más de 2 metros de altura. Como señala la  curadora Catherine Lampert, en esta monumental estructura “el espacio profundo se acerca a la condición de vacío; una representación del infinito”. De acuerdo con Kapoor, esta pieza busca “manipular al espectador hacia una relación específica con el espacio y el tiempo”, poniendo en juego la escala del lugar, la pieza y al espectador.

Sala 9: FUERZAS IMPREDECIBLES

Las obras de esta sala buscan expresar la sensación de fuerzas impredecibles capaces de aludir a los deseos insatisfechos y la oscuridad dentro de nosotros. Mi patria roja (2003) es la pieza principal de esta última sección de la exposición. Esta colosal plataforma circular contiene más de veinte toneladas de una pasta viscosa escarlata en movimiento, siendo el objetivo de Kapoor el crear una obra que se hiciera a sí misma; mientras que al fondo de la sala se encuentra Arqueología y biología (2007), una cavidad profunda con interior oscuro que parece una herida en el muro.

En la opinión de Anish Kapoor, el MUAC es un espacio único, increíble y uno de los mejores lugares para exponer su obra. En sus palabras: “he expuesto en muchos museos alrededor del mundo, pero raramente las piezas lucen tan bien. Hay algo acerca de la luz, la realidad del suelo, de los muros (…)”.

La exposición busca que la obra de Anish Kapoor sea el punto de partida para reflexionar sobre las posibilidades que implica el acto creativo, ofreciendo a los ciudadanos de la ciudad una oportunidad única de presenciar la obra de uno de los artistas vivos más influyentes e interesantes del arte plástico contemporáneo.

Para reflejar una íntima parte del rojo (1981)
Ga Gu Ma (2011-2012)
 Al borde del mundo (1998)
Mi patria roja (2003)
Arqueología y biología (2007)